Origen del Universo


 La discusión se originó inicialmente cuando algunos físicos se dieron cuenta que incluso pequeñas variaciones en algunas de las constantes de la naturaleza podrían haber llevado a un universo en que la vida no podría existir. Por ejemplo, si la energía original de la explosión del Big Bang hubiera sido menor el universo se hubiera replegado en sí mismo mucho antes de que hubiera dado tiempo a formar los elementos esenciales para la vida y a la aparición de seres inteligentes. Si la explosión hubiera sido mayor las estrellas y las galaxias no se habrían formado. Las maravillas de la cosmología han llevado a los cosmólogos del diseño inteligente a proponer la existencia de un principio antrópico responsable de la finalidad en el universo, de forma que el universo hubiera sido designado para la aparición del ser humano y se explicaría el orden cósmico que la ciencia revela. No es que la especie Homo sapiens haya sido pre ordenada sino que el que hayan surgido seres inteligentes capaces de reflexionar en el significado del universo ha de estar escrito en las leyes de la naturaleza. La forma en que el universo es está tan íntimamente unida a nuestra existencia, que se constituye en poderosa evidencia de la existencia de un criatura capaz de propósito.


 Para algunos científicos el Universo podría haberse creado espontáneamente a sí mismo por una fluctuación de acuerdo a las leyes de la mecánica cuántica en un universo en que la suma total de materia y energía es 0y la suma total de carga positiva y negativa es 0, pero no se puede explicar cómo han surgido las leyes físicas que gobiernan el universo. Sin embargo, el universo es ordenado, sigue una serie de leyes, pero no hay ninguna razón que explique por qué hay leyes, el universo podría perfectamente ser caótico. Se argumenta que si alguna de estas características fuera ligeramente diferente el universo sería completamente diferente, haciendo imposible la existencia de elementos químicos que constituyen el sustrato de la vida.



EL UNIVERSO BIEN AFINADO.


Uno de los argumentos de los partidarios del diseño inteligente, es el que afirma que vivimos en un universo, con muchas características que hacen posible la vida y que no pueden atribuirse a la suerte. Los defensores de este modelo, entre ellos Guillermo González, argumentan que si alguno de estos valores fuera ligeramente diferente, el universo sería dramáticamente diferente o caótico de manera que, para que la vida exista, hace falta la presencia de un diseñador inteligente que asegure que las condiciones requeridas estuvieran presentes en su momento produciendo el resultado que este diseñador había previsto 
como por ejemplo, la colocación exacta del sol; cinturones de asteroides que rodean a nuestro planeta para hacer de escudo contra otras partículas ola luna para el desarrollo de la vida, etc.


Que ha habido casualidad en la formación del universo es evidente. Hoy mismo la casualidad, el azar, pequeñas causas imprevisibles dominan, por ejemplo, el tiempo atmosférico, y muchas circunstancias de la vida. Siempre ha habido casualidad. 

Pero hay que tener cuidado con este argumento. Si un día paseamos por el campo y metemos el pie en un hoyo donde encontramos un tesoro; la casualidad explica que encontremos el tesoro, pero no explica la existencia del tesoro. De forma paralela, la casualidad ha podido tener un papel en la aparición de las formas superiores de la vida, pero no las explica. La casualidad puede dar ocasión a que se manifiesten las leyes y las estructuras del mundo, pero no explica las leyes y las estructuras del mundo. 

"LA COMPLEJIDAD IRREDUCTIBLE".


Behe (bioquímico estadounidense defensor del diseño inteligenteutiliza la trampa para ratones como ejemplo para ilustrar el concepto Una trampa para ratones está compuesta por varias piezas que interactúan -la base, la trampa, el resorte, el martillo-; todas ellas deben estar en su puesto para que la trampa para ratones funcione. Al eliminar uno de ellos, el objeto deja de ser funcional. En el diseño inteligente se afirma que la selección natural no podría crear sistemas complejos irreductibles.


LA "COMPLEJIDAD ESPECÍFICA".


El concepto de complejidad específica en diseño inteligente fue desarrollado por William A. Dembski, que afirma que cuando algo tiene complejidad específica se puede asumir que fue producido por una causa inteligente en lugar de de ser el producto de un proceso natural. Para entender el concepto propone los siguientes ejemplos: "Una sola letra de un alfabeto es específica sin ser compleja, una larga frase de letras escogidas de forma aleatoria es compleja pero no específica", especialmente los patrones de secuencias moleculares en las moléculas biológicas funcionales como el ADN. Dembski define el concepto de información compleja específica como cualquier cosa que tenga poca probabilidad de ocurrir al azar.


EL DISEÑADOR.

Respecto al diseñador, los argumentos de quienes proponen el diseño inteligente están formulados de forma que no hacen mención al diseñador ni a su naturaleza, sólo concluyen su existencia. La idea obligatoriamente no se asocia con el concepto de Dios, si bien en algunos casos se le asignan igualmente características que las religiones generalmente asocian con Dios. Otro argumente es que sin inteligencia, tanto artistas, artesanos, y de diseñadores en diferentes campos, no pueden producir ni crear sus trabajos. Por tanto, el diseñador de la vida debe poseer una inteligencia superior a la inteligencia humana para producir estructuras para la vida que no pueden ser reproducidas en el laboratorio por seres humanos inteligentes.


Esta es hoy la cuestión más importante de la filosofía de la ciencia: la emergencia del orden y de las propiedades. Para los que son creyentes, la existencia de orden y belleza en el universo es una huella de la sabiduría del Creador. De un creador de las leyes y de las formas, que ha creado el mundo contando también con el azar para desarrollarlo.
En este proceso, que pasa desde una explosión inicial de energía a la aparición de todas las formas y las leyes de la física, a la formación de las peculiares condiciones de la Tierra, a la aparición de las formas de vida y al desarrollo de toda la escala hasta el hombre, ha habido mucha casualidad. Pero las leyes, las formas, las estructuras, las propiedades y la razón humana no se explican por la casualidad. Lo racional no se explica por lo irracional. La razón no puede basarse en la sinrazón. La inteligencia tiene que basarse en la inteligencia.


















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